MISIÓN LUMÍNICA

"Misión Lumínica" es una agrupación amorosa de personas, sirviendo a la Luz, sin distinción de raza, sexo, edad, ideología, nacionalidad o religión; apoya la unión de todos los Seres Humanos entre sí y con los Hermanos del Cosmos.
Así nos definíamos allá por el año 1994, cuando empezábamos a darnos a conocer al público un grupo que desde cierto tiempo atrás veníamos reuniéndonos para analizar los problemas del mundo actual y buscar soluciones positivas.
El nombre que al principio habíamos usado para el grupo fue Misión Blanca: Misión, porque sentíamos que habíamos encontrado un mensaje y una tarea, y Blanca, por el color de la Luz pura, aquella que - como símbolo de la Conciencia Plena - era nuestro ideal. Luego cambiamos el nombre, de Misión Blanca a Misión Lumínica, porque - aunque jamás estuvo en nuestros pensamientos - queríamos evitar la posibilidad de que aquél primer nombre pudiera ser identificado con solo una raza. Realmente en nuestros corazones, todas las razas son una sola: la de la Humanidad.
El grupo fue creciendo, y entre los numerosos asistentes fueron apareciendo quienes "canalizaban" mensajes de seres existentes en otras dimensiones o en lejanos lugares del Universo. Así, entre nosotros, y con enorme sorpresa cuando ocurrió, comenzamos a establecer comunicación telepática y psicográfica con seres extraterrestres ( E.T.s) que, según decían, eran provenientes de otros planetas del Cosmos Infinito. El diálogo con ellos era fluido.
Sabíamos que el tema de la recepción de mensajes canalizados - el "channeling" - estaba extendiéndose en todo el mundo: numerosas publicaciones serias lo atestiguaban, provenientes de diferentes países.
Diversos nombres se utilizaban para identificar al que hacía el contacto: sensitivo, canal, médium, puente, contactado, etc.
Por supuesto que, como en toda actividad humana, había que separar la paja del trigo, y algunos mensajes podrían provenir simplemente de la mente inconsciente del que los recibía. Pero muchos, la gran mayoría, parecían muy serios.
Nos sorprendía la gran cantidad de personas que, individualmente o en pequeños grupos, estaban realizando canalizaciones, muchas de ellas aparentemente con E.T.s.
Coincidentes mensajes recibidos por quienes pertenecían a diversas "misiones de contacto", e incluso, en reiteradas oportunidades, en los mensajes se daban fechas, horas y lugares de futuros encuentros, y las personas que acudían a esas citas prefijadas tenían avistamientos de ovnis en el cielo (hoy podríamos llamarlas - sin duda - naves extraterrestres) y otros fenómenos: aparición de E.T.s, puertas dimensionales, recepción de cristales, etc.
En nuestros grupos empezamos - como decíamos- a establecer comunicación con maestros espirituales, espíritus de luz, ángeles, espíritus errantes, otros seres, y también con E.T.s.
Algunos los confirmamos con avistamientos, o con encuentros o sucesos muy diversos.
Y así, poco a poco, fuimos impactándonos con los datos que nos daban: anuncios de cosas que nos pasarían en nuestras vidas cotidianas, y que luego ocurrían realmente; profecías sobre aconteceres del mundo y que se cumplían tal cual nos lo decían; revelaciones de cómo habían sido ciertos hechos de la historia humana, antigua o actual, y que parecían estar mucho más cerca de la verdad que los relatos previos conocidos; y sobre todo - y esto era lo más sorprendente y fascinante - el descubrimiento, para nosotros, de que existía una fluida y continua comunicación entre las diferentes civilizaciones del cosmos, y que la de la Tierra estaba entre ellas.
De sorpresa en sorpresa fuimos recibiendo una cantidad gigantesca de conocimientos, datos, confirmaciones y aclaraciones a preguntas que hacíamos sobre los más variados temas.
Poco a poco fue estableciéndose así una confianza cada vez mayor entre nosotros y aquellos seres del espacio, que con conciencia mucho más abierta y desarrollada que la humana, y sobre todo con su benevolencia y tolerancia, nos fueron enseñando muchas cosas y dando pruebas de su amor y sabiduría, para con nosotros. Con esos seres de Luz, porque siguen -voluntariamente y libremente- lo que Dios propone, profundizamos los contactos, ya que vibraban armónicamente con nuestro espíritu; y con su cercanía aprendimos a reconocer nuestros errores y nuestros aciertos, y crecer interiormente más y más, valorando más lo que emergía de nuestros corazones que lo que resultaba del frío razonamiento de nuestras mentes.
Pero en algunas ocasiones, por ciertas circunstancias como ayudar a algunas personas a liberarse de entidades negativas, también nos hemos comunicado con seres de las Sombras (ellos se autodenominan del "Nuevo Orden", porque no aceptan el Orden o Plan que Dios propuso y crearon otro, apartándose de Dios), y de esas experiencias -muy fuertes a veces- aprendimos mucho, sobre todo a valorar más lo que es la Luz y los valores que en ella se asientan: Solidaridad, Libre Albedrío, Amor, Paz, Libertad, Verdad, Humildad, Ternura, Sensibilidad, Compromiso y Ayuda a los más necesitados, Justicia, Respeto, Espiritualidad, Cooperación, Vida Comunitaria. Los seres del Nuevo Orden predican lo contrario a todo esto.

Aquellos hermanos en la luz nos fueron explicando, con total humildad y gentileza, como eran sus civilizaciones, como vivían allá en sus planetas, y como habían atravesado ellos también duras pruebas, las mismas que estamos atravesando ahora nosotros, en el mismo camino de la Evolución hacia lo Superior.

Y sobre todo nos enseñaron a ver las cosas terrestres con una visión cósmica, mucho más amplia, animándonos a romper esquemas mentales cristalizados, dogmatizados, corrompidos o desvirtuados, y a mirar más allá de la simple percepción sensorial. En ese dialogo tuvimos que aceptar tanto las grandezas de la humanidad como los profundos errores que hemos cometido y seguimos cometiendo con total alevosía contra los propios seres humanos, contra los demás seres vivos que nos acompañan (vegetales, animales y quizás otros) y contra el bello planeta que nos sustenta.

Nos confirmaron lo que básicamente todos los grandes Maestros de la tierra (Jesús, Buda, etc.) siempre han dicho; que Dios existe, que el ser humano es un ser espiritual con varios cuerpos o vehículos, que la vida consciente sigue más allá de la muerte física y que en este planeta se evoluciona todavía a través de la reencarnación, o sea un espíritu o esencia viviendo en sucesivos egos.



Dirección de correo electrónico:

movimientotierraluz@gmail.com


Mostrando entradas con la etiqueta Cristina Sanabia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cristina Sanabia. Mostrar todas las entradas

26 de junio de 2011


Algunas reflexiones acerca del tránsito entre la vida y la muerte:


En momentos como este, donde hablamos del acortamiento de los tiempos, del salto vibracional planetario y de la reconección con la Fuente es importante recordar los principios de la sanación. Diría que es primordial, pues en la ansiedad de los nuevos tiempos muchas veces olvidamos las claves del crecimiento espiritual.

Parece un hecho lo suficientemente analizado, sin embargo, donde notamos las mayores deficiencias es, en la vida cotidiana. De nada sirve el manejo de las grandes verdades espirituales si estas no tienen contrapartida en la vida diaria.

Es importante recordar que nos encontramos en un planeta denso, y eso significa que es dificultoso el camino de la sanación; más nos encontramos aquí para aprender a hacerlo.

El Planeta Tierra es un planeta de experiencias materiales o densas, algunos lo llaman planeta de experimentación. Como este hay otros planetas que son terrenos para experimentar lo atinente al crecimiento de experiencias como el desapego, el amor incondicional, el libre albedrio, el perdón, el no juicio, la aceptación, entre otros. Esto es posible porque es donde se desarrolla mejor la dualidad.

Es aquí donde en sucesivas vidas vamos aprendiendo de estos principios del desarrollo espiritual.

Una vez que se produce la muerte física, es decir, que el cuerpo físico es abandonado, el cuerpo astral con el ser espiritual sube por una columna de luz hasta el lugar donde podrá analizar esa vida con memoria y amplitud de conciencia. Ayudado por su guía personal y maestros espirituales, podrá evaluar la planificación y el crecimiento logrado.

Luego de ello planificará otra vida con los nuevos aprendizajes que deberá abordar. También se encontrará con otros seres con los que planificará en conjunto la vida que seguirá.

De esta manera elegirá quiénes serán sus padres, y su familia, como el colectivo donde se desarrollará, el país donde reencarnará, etc. Las experiencias que vivirá en cada vida son planificadas por el ser espiritual junto con otros, que serán con los que se vivirá el crecimiento.

Hasta aquí a grandes rasgos, es como suceden las sucesivas vidas y los sucesivos aprendizajes y avances a nivel espiritual.

Ahora bien; algunas veces cuando se produce la muerte física, el astral no transita fluidamente por los pasos sucesivos. De esta manera, el ser queda errando en el espacio intermedio y se transforma en lo que llamamos “ser errante”.

Los seres errantes son personas que han desencarnado o sea han muerto, pero no han seguido el tránsito esperado y por alguna razón siguen en el espacio intermedio (entre el espacio físico y el etéreo). Algunas de las razones por las que se quedan en este estado son: ignorancia acerca de cómo realizar ese tránsito; por culpas; por miedo; por no saber lo que les ha pasado; por deseo de aclarar situaciones que han quedado muy confusas; por amor; entre otras.

Estos seres muchas veces no saben que han abandonado el cuerpo físico, y se encuentran queriendo comunicarse con las personas encarnadas. De ahí que muchas veces, se oigan relatos de fantasmas, de ruidos, de presencias que se perciben; o directamente algunos puedan verlos.

Es interesante saber que el ser errante aparece con el mismo sufrimiento del momento en que murió, maneja las fechas en que esto aconteció, no tiene conciencia del momento actual, relata los acontecimientos en la época y en el lugar en sucedieron.

Por ej. Un soldado de la segunda guerra mundial que muere con la explosión de una granada en el cuerpo; aparece con esas heridas y con el mismo sufrimiento que soportó y además relata su vida en el momento histórico en que aconteció.

De ahí que muchas personas que los pueden ver u oír sientan miedo; pues se presentan con las mismas heridas y sufrimiento del momento de la muerte física

Todos ellos son hermanos que por alguna razón no han podido seguir su evolución; necesitan ayuda, por eso se quieren comunicar con aquellos que pueden oírlos o verlos.

Cuando nos comunicamos con ellos lo importante es poder sentir su sufrimiento y confusión, pues, en general, no saben lo que les ha pasado; para explicarles lo sucedido necesitamos ser capaces de poder colocarnos en sus sentimientos, emociones, comprender su proceso. Colocándonos en su lugar los ayudaremos a avanzar. No siempre es un proceso fluido, muchas veces el llegar a la explicación de la existencia de la reencarnación y del tránsito entre vidas no es fácil de comprender por ellos. Lo mismo sucede cuando se aborda el tema de la muerte física y su significado.

Cuando el cuerpo físico abandona el astral (a sea cuando se corta el cordón de plata), lo natural es que continúe transitando, ascendiendo por la columna de luz, que se encuentra cercana al cuerpo físico. La aparición de la columna de luz suele acontecer unos días antes de la muerte en las personas que tienen un proceso de muerte más lento. Esto facilita el encuentro y el tránsito. A pesar de eso no siempre se produce fluidamente. Eso depende del grado de comprensión y crecimiento de la persona.

Otras veces cuando la muerte sucede en forma violenta o inesperada, como puede ser un accidente de tránsito, una guerra, un asesinato, etc, el stress provocado hace que la persona desencarne sin que pueda comprender lo que le ha pasado.

Es común que dentro de la columna de luz se encuentren familiares o ángeles que se hacen presentes para ayudar al tránsito.

En este momento, existen gran cantidad de hermanos en esta situación, y el brindarles ayuda debiera ser parte de nuestra acción sanadora planetaria.

Es importante mencionar que los seres errantes también son maestros, pues cada vez que podemos accionar con ellos amorosamente estamos ayudándonos a nosotros mismos en el aprendizaje de la comprensión, tolerancia y amor incondicional.

Esta ayuda puede hacerse de diferentes formas; pero siempre debe implicar un sentimiento amoroso y de encuentro.

Por último es bueno resaltar que los seres errantes no quieren hacer daño, solo buscan ayuda. Necesitan de amor y comprensión, esta es la mejor manera de transformar las situaciones dolorosas por las que transitan en un acto de crecimiento y liberación espiritual.

Cristina Sanabia.

20 de abril de 2011

Reflexión acerca del salto vibracional y la Humanidad.




Hace un tiempo hemos recibido mensajes de otras dimensiones, tanto de los maestros como de civilizaciones extraterrestres, acerca de los cambios planetarios y del salto vibracional. A lo largo de la historia de la humanidad también han existido mensajes como los de las profecías mayas, Nostradamus, la Biblia, e innumerables sensitivos o canalizadores de otras dimensiones.

Recibimos diferentes visiones, mensajes apocalípticos y otros un poco más esperanzadores, pero todos hablando de grandes cambios planetarios que se están dando y que colocan al año 2012 en el centro de estas profecías.

Todo apunta a un gran cambio de conciencia humana y planetaria. Casi todos los grupos dedicados al desarrollo de la espiritualidad, de una u otra forma, estamos abocados a acompañar estas transformaciones utilizando las herramientas que hemos desarrollado y que se nos ha legado desde otras dimensiones o que hemos acuñado a través de la historia.

Es relevante mencionar que de alguna manera, aun las concepciones más materialistas de transformación social, han pregonado la necesidad de mejorar el estado de las cosas sociales y de la civilización; y han ofrecido herramientas de pensamiento y acción para la transformación de la sociedad.

De igual forma sucede el acercamiento a las formas de pensamiento-acción de los pueblos originarios, entre las que se encuentran las culturas indígenas y negras, que en síntesis nos acerca al origen de nuestra existencia, ligándonos definitivamente a la naturaleza, a la Madre Tierra.

La penetración del Oriente en Occidente ha colaborado asimismo con la búsqueda de la esencia, de la reencarnación, de los saldos kármicos.

En definitiva, todo parece confluir en una intención común de crecimiento y evolución hacia formas más amorosas de convivencia, armonizadas con la diversidad humana y con toda existencia de vida planetaria y con todo el Cosmos y la Creación.

Ante toda esta realidad es ineludible exponer nuestro pensamiento, que también hemos acuñado a través de muchos años de incursionar en estas temáticas con diferentes grupos y diferentes sensitivos; pero por sobre todas las cosas a través de vida experimentada y vivida, tratando de caminar intencionalmente en los senderos de la Luz.

Nombro la Luz como el Amor incondicional y el encuentro definitivo con el Todo, con la Fuente de la creación de toda la existencia en los Universos.

En ese camino, hemos llegado a aceptar voluntariamente ser sujetos de nuestro propio crecimiento, experimentando con nosotros mismos y en nosotros mismos el sometimiento de la materialidad a la espiritualidad, a la superación de la dualidad, y al sentimiento del Amor incondicional.

Y entonces se han develado algunas de las dificultades que se encuentran en este planeta. Una de ellas es: Nos encontramos en un planeta de experimentación y estamos aquí para aprender de emociones, sentimientos densos y de accionar en su transformación a través de la apertura de la conciencia. En esa densidad y en la búsqueda del encuentro de lo que realmente somos nos hemos dado cuenta que las palabras nos separan y los hechos nos unen.

Porque el accionar transformador no admite discusiones, nos unimos cuando encendemos la luz interior que nos desborda y alcanza el compromiso con lo que nos rodea, que no admite fronteras, ni discusiones conceptuales.

Porque las cosas de Dios padre-madre son simples y sencillas, al igual que la vida, al igual que toda la existencia. Simplemente porque somos parte de la Fuente es que estamos aquí, encontrando la sabiduría de la simplicidad y el origen.

Increíblemente esto se convierte en el más difícil de los caminos, puesto que significa dejar atrás los obstáculos del miedo, la culpa, el consumo, las seguridades, los mecanismos de defensa, las diferencias de todo tipo que existen entre los seres humanos, la mente y la racionalidad (entre otra cantidad de cosas) para dejar paso a la sabiduría del amor incondicional.

Todos somos uno, a lo largo y ancho de este Planeta, y de todos los universos. Este hecho impresiona cuando lo sentimos, nos parece algo mágico y maravilloso: es que solamente estamos recordando lo que realmente somos. Así de fácil y a la vez complejo, puesto que algo que simplemente es un reencuentro necesita de una acción consciente para correr el velo de la alienación en que vivimos.

Y en esto consiste el salto vibracional y los cambios que estamos experimentando fuera de nuestra voluntad. Es que nuestras células y ADN solo están despertando, nuestro cerebro está cambiando junto con el planeta, nuestro cuerpo cambia al igual que nuestra mente y nuestras emociones. Parece que nada pudiéramos hacer, esto escapa a nosotros, simplemente estamos cambiando junto con el salto planetario. Sin embargo, mucho podemos hacer, porque podemos acompañar estos sucesos con conciencia de lo que nos está sucediendo, para que no sea tan fuerte el choque que provoca en nuestros cuerpos energéticos.

Algunas herramientas siguen siendo la relajación, la visualización y la meditación; pero sobre todas las cosas siguen siendo los sentimientos, lo que sentimos realmente; aprender a escuchar nuestro corazón. Más allá de las emociones superficiales existe el amor, del que no podemos escapar si sabemos oír los verdaderos sonidos de nuestro corazón, latiendo al unísono con todos los corazones, con la naturaleza y con la creación.

En realidad todos los maestros espirituales de la Luz, al igual que las civilizaciones de otros planetas, como los mensajes angélicos, coinciden en que el único cambio posible comienza en nosotros mismos.

Navegando a nuestro interior, despojándonos de las luchas entre la razón y los sentimientos densos y entre los egos de los que nos rodean; encontrándonos como seres espirituales en evolución y crecimiento. Es allí donde todos nos unimos, porque es ahí donde descubrimos que todos somos iguales, hermanos en la Fuente de la creación, de Dios padre-madre.

Al elevar nuestra vibración se devela la extraordinaria maravilla que es la hermandad y la unidad cósmica. Y es aquí donde las cosas ocurren: sucede que se expande la conciencia, encontrando que cualquier suceso planetario o humano, por más lejano que se encuentre geográficamente, nos sucede a todos y a cada uno. Así los árboles, la tierra, los animales, los continentes, los grupos humanos, las civilizaciones extraterrestres, los maestros espirituales, los ángeles, etc., todos, somos cada uno y ellos somos nosotros.

De esta forma cada acción lumínica que se realice impacta sobre todo el resto de la existencia. Puesto que lo que es arriba es abajo y lo que es adentro es afuera.

La sociedad de consumo ha generado un hecho impactante como es la impresionante fragmentación del ser humano, convirtiéndolo en un número o una ficha del gran damero de la aldea global. Este alejamiento del ser esencial genera un alto nivel de sufrimiento y lucha interior, que se agrega a las conflictivas internas que suelen suceder entre el querer y el deber, o entre la razón y los sentimientos. Es que sucede afuera y se objetiviza la lucha interna de la dualidad; el “ser o no ser” que alguna vez Shakespeare señaló. Simplemente se evidencia, se hace observable lo que permanentemente nos ha colocado en las situaciones más grandes del aprendizaje, de tal forma que “no ve solamente aquel que no quiere ver”.

El salto vibracional del planeta; el pasaje de este a una nueva dimensión, acarrea lo mismo en cada sujeto de vida dentro de él; deja en evidencia lo que permanecía oculto y seguro dentro de cada ego. Al exponerlo nos somete irremediablemente a vernos sin mecanismos defensivos. Es asi que descubrimos la concentración de poder, la esclavitud, la destrucción y sus diferentes formas de miserias humanas, los apegos materiales, el odio, la venganza, la culpa, el miedo, entre otros tantos obstáculos para el crecimiento individual y colectivo.

Pero por otro lado descubre la imperiosa necesidad de encontrar sanación para estos procesos. Como si una poderosa fuerza interior marcara caminos de superación y encuentro con la paz interna y externa; senderos de pacificación y armonía, encuentro humano más tierno y afectivo. Es que de tanto luchar, los guerreros necesitan de solaz esparcimiento, de un remanso pacificador y amoroso. Esto solamente se logra cuando descubrimos que en lo profundo, mas allá de los conflictos existe un lugar y un espacio lleno de plenitud y luz; es allí donde sucede el encuentro con el ser espiritual que realmente somos y que se realiza a través del aprendizaje de la realidad material como una herramienta para la evolución y en el intercambio con otros. Solo se reencuentra y valora la Luz cuando habiéndola perdido se vuelve a encontrar, pues como podemos saber que el amor incondicional es el camino más armonioso sino hemos atravesado a través de laberintos confusos y oscuros; cómo podemos saber de transmutar las energías negativas sino hemos comprobado que las positivas nos permiten avanzar más livianos de equipaje y en concordancia universal.

Estamos viviendo el momento más esperado, somos privilegiados por estar siendo parte de este cambio, aquí y ahora. Millones de seres a lo largo y ancho de los universos quisieran estar en este momento en este planeta; sin embargo solo unos pocos, los que hoy estamos encarnados, somos los que tenemos en nuestras manos la oportunidad consciente de la transformación y el encuentro humano. En esta búsqueda llegaremos a algún lugar, tomaremos una decisión; esta será entre seguir por el camino en el que estamos o corrernos hacia los senderos de la Luz, esta decisión es nuestra; he aquí la gran maravilla, he aquí la definición que es individual, y colectiva. Pues nadie crea que con el cambio interior basta, eso solo es el comienzo; porque la apertura de conciencia es humana; solo se lleva adelante con otros como nosotros y con todo el cosmos.

María Cristina Sanabia.

Misión Lumínica-Movimiento Tierra Luz.

10 de julio de 2010

Carta de Sasha para todos.

Queridos hermanos:

Muchas veces en esta vida he vivido diferentes procesos que me han ido acercando al crecimiento, a la comprensión de lo que es la vida material, el porqué estamos aquí.
Soy de esas personas a la que le ha costado mucho entender y aceptar que la vida material es un proceso de crecimiento kármico y espiritual ante todo.
Soy de las que todo lo resuelve mentalmente creyendo que es la mente el verdadero instrumento y que esta es tan poderosa que puede realizar todo aquello que anhelamos.
Muchas veces me he referido a ella como “mente maestra” dándole todas las atribuciones sobre las decisiones de la vida.
De a poco y con ayuda, mucha ayuda de maestros, guías, de Allyon y de mis hermanos encarnados estoy empezando a hacer lo que yo creo es un verdadero reconocimiento de la razón exacta. El porqué me encuentro aquí y aun no he podido transitar para seguir la evolución.
Me ha costado un poco como verán, el comenzar a intuir algunas de las bases del crecimiento y la evolución. Estoy aprendiendo mucho y por ello doy las gracias emocionada a mis maestros, a mi esencia y a mis hermanos que han permanecido permanentemente conmigo para apoyarme en esto.
Así que he decidido compartir con Uds., por intermedio del blog, mis vivencias y experiencias, mis tristezas y dolores. Entiendo que esto puede ser de ayuda a otros menos testarudos.
Hace unos meses comencé un proceso de crecimiento muy doloroso física, emocional, psíquica y espiritualmente. Esto ya había sido avisado por mis maestros y en aquel momento se me pregunto si yo estaba de acuerdo con vivir este. Acepté bastante ignorante de lo que sucedería.
Así que luego de un tiempo comenzó sin que yo me diera cuenta la experiencia más importante que he vivido en esta vida. De ella estoy sacando varios aprendizajes.
Estos son lo que quiero compartir, y lo haré lo más sintético posible.
Y aquí va algún contenido de mi aprendizaje:

1) Por mas que queramos en el ego, solo transitaremos a la otra dimensión hasta que hallamos realizado nuestra sanación aquí y ahora.
Seguramente para algunos de Uds. Esto es simple pero no lo es para mí y quizás tampoco lo sea para muchos otros.
Muchas veces he querido quitarme la vida y siempre he deseado no estar aquí por sentirme extraña en este planeta. Este sentimiento me ha acompañado desde mis recuerdos de pequeña.
Pero una cosa es lo que el ego quiere y otra es la planificación que tenemos como seres espirituales.
Mi punto de reflexión aquí va dirigido sobretodo a la sociedad con uno de los mayores indice de intentos de autoeliminación del mundo. En mi manera de ver muchas veces esto se da por desorientación espiritual, por confusión de lo que realmente somos. Muchas otras se da por esta búsqueda interminable del ser real. Esto mismo puede suceder en algunos de las personas dependientes a sustancias sicoactivas. Es bastante frecuente que estos chicos se encuentren diciendo algo mas debe haber, o busquen el encuentro con otro mundo más allá del real físico y material.
Este intento de huida generalmente es por desaprobación de nuestra propia vida, el deseo de morir para renacer a una sociedad diferente más amorosa, pero también a nuestro renacer con otra expectativa de la vida.
De este tema hay mucha para pensar, quizás esto lo desarrolle en otro artículo, pero no es mi intención detenerme ahora.

2) De esta primera afirmación se deduce que somos seres espirituales que evolucionamos a través del tiempo en diferentes situaciones, sean estas muchas vidas materiales, pero también diferentes planetas, y seguiremos evolucionando más allá de estos. La vida es eterna, lo único que vamos cambiando son las vestiduras, los envases que nos permiten el crecimiento. Estos envases siempre son acorde a los momentos evolutivos. Si tengo que andar por tierra utilizo un automóvil; si lo hago por agua, un barco; o por aire, un avión. Así nos ponemos varios vestidos, a veces necesitamos de cuerpo físico, otras de clones, y a veces solo somos energía pues no necesitamos vehiculizar experiencias. Pero siempre, siempre estamos vivos a través de la historia, del tiempo y de los universos.

3) De nada vale dejar asignaturas pendientes a lo largo de nuestro proceso evolutivo, porque tarde o temprano debemos saldar para seguir evolucionando, para transitar a otros planos, a otras experiencias. Este proceso también se repite en toda la existencia.
Les aseguro que en este tiempo que vivo he tenido que saldar una cantidad de cosas pendientes de mi infancia (experiencias, sentimientos, situaciones) , saldos pendientes con otras personas pero sobretodo conmigo misma. Pero aun más también he tenido que saldar experiencias de otras vidas que se agolparon y me llevaron prácticamente al inicio de mi existencia. Hoy comprendo que podemos ignorar o descreer durante miles de años hasta que llega un momento donde nos enfrentamos a nuestra existencia pasada y presente, a nuestras convicciones, estructuras y esquemas rígidos de vida. Dolorosamente he tenido que aprender de humildad, de perdón, de incertidumbre, de saber que ya todo está hecho y planificado y que por más que intente modificarlo inevitablemente se cumplirá mi misión y mi crecimiento.
Para esto no estamos solos.

4) Jamás estamos solos aunque física y emocionalmente sea el sentimiento que nos invade; absoluta y eterna soledad. La soledad es un poderoso sentimiento material que muchas vemos nos impide sentir más allá, pero por otro lado también es un trampolín si se es un poco sensible para navegar para adentro y descubrir la inmensidad del universo y del orden divino.
Pero esta compañía permanente es tangible aunque no la veamos con los ojos físicos, o con las emociones materiales; hace falta la apertura de conciencia mínima que nos interpela acerca de la existencia de otros planos dimensionales.
Siempre al lado nuestro, al menos se encuentra nuestro guía personal (ángel de la guarda) que nos acompaña desde el inicio de nuestra existencia y que permanece con nosotros aun que nosotros no acusemos su presencia.
El experimentar la presencia de nuestro guía personal es un paso primordial para nuestro crecimiento.
El guía personal es un ser que ya ha experimentado el crecimiento material y se encuentra en oro plano de existencia pero que elige guiar a otro ser que aún esta experimentando materialmente para seguir su propio crecimiento.
De esta forma se da un ida y vuelta, yo crezco y el crece a través de la ayuda mutua.
Esto es lo mas maravilloso del mundo espiritual el saber que no hay seres superiores, lo que hay es un intercambio amoroso de crecimiento y evolución, y esto es así aun en las más infinitas dimensiones.
Así como nuestro guía las otras dimensiones están poblados de maestros espirituales, seres extraterrestres, maestros sanadores, fuerzas fundamentales, etc,etc. Un universo rico en existencia que se coloca a nuestro servicio y que nos ayudan si nosotros lo permitimos, pues para ellos también son procesos de crecimiento. Pulula la vida por todas partes y en cada instante.
He aquí la humildad de la existencia, todos crecemos en la medida que experimentamos y evolucionamos.
He aquí otro de las afirmaciones que he aprendido.

5) Siempre se crece, siempre se evoluciona aunque en el ego nos parezca que estamos estancados.
Toda experiencia de vida está ahí para dejarnos una lección de aprendizaje, solo hay que aprender a leer cual es esa lección que tenemos que aprender y poner manos a la obra. Si esta vez no aprendemos en realidad no importa, no pasará mucho tiempo en que se nos presentará nuevamente con otra máscara hasta que podamos estar en condiciones de pasar a otra. En esto a veces nos podemos pasar muchas vidas y muchos años de existencia, en realidad este tiempo lo marco en los términos terrestres de tiempo y espacio, sin olvidar que para el gran tiempo lo que significan miles de años terrestres son apenas unos segundos.

6) Muchas veces se crece más rápido a través del dolor. Dolor del ego, que muchas veces se transforma en una gran evolución para la esencia. Este dolor puede ser físico, emocional o psíquico. Puede ser individual o vincular en relaciones con otras personas.
Hay dos caminos para transitar, el camino del amor y el camino del dolor. Me he dado cuenta que en este plano es mas sencillo, aunque parezca paradojal, crecer a través del dolor, pues este es objetivable nos marca un camino, por el que tenemos que transitar aunque no queremos. El dolor parece ser más material que el amor, o por lo menos es la lección que tenemos mejor aprendida, que nos hace sentir más seguros en el avance. Esto me lleva a la siguiente afirmación

7) Nos parece que avanzamos cuando nos sentimos seguros, sin embargo esto es una trampa, pensemos que los marcos de seguridad que tenemos por lo general nos cuestiones aprendidas a través del proceso de socialización, y avanzamos por la vida con aquellas estructuras que nos hemos ido formando a través de nuestra vida. Todo lo que no pasa por nuestros marcos de seguridad nos provoca mucho miedo pues es incierto su contenido.
Sin embargo, es la incertidumbre lo que más nos permite avanzar. Mientras caminamos por los marcos seguros es difícil que nos aventuremos a nuevas experiencias, eso provoca miedo y muchas veces pánico que invalida y decidimos quedarnos quietos o marcar la retirada.
El principio de incertidumbre es lo que hace trastabillar nuestras rigideces y miedos y nos permite aventurarnos a otras experiencias y por lo tanto a avanzar rápidamente en nuestro crecimiento. Esto significa también la pérdida de control sobre nosotros mismos, de nuestra racionalidad que nos indica lo que si y lo que no.
Hace muy poco tiempo que los maestros me enseñaron acerca del principio de incertidumbre y yo asentí con la cabeza como que era algo ya sabido. Pero eso era mi razón y mis experiencias vividas hasta el momento. No paso mucho tiempo en que a través del proceso que me ha tocado vivir sentí que caía mi estructura de defensa, y mis convicciones, esto lo viví como una debacle que llevaba a un sentimiento de confusión, de caos, no podía hacer nada, no sabia lo que pasaría, no podía dominar la situación.
De todos las experiencias dolorosas que he estado viviendo, esta ha sido la peor. Un sentimiento de desolación y desorganización caótica se apoderó de mí, sentimientos de desolación y de la nada; ninguna de mis respuestas surtía efecto, nada podía hacer.

Lentamente el universo se ha encargado de dar respuesta a esa situación, de pronto sin que yo interviniera las cosas empezaban a mejorar, sin mi control, sin mi mente ni mis sentimientos. Es aquí donde se produjo una gran quiebre en mi, nada hay que hacer ya todo está hecho; la incertidumbre hizo que me dejara ir a la espera de algo que no sabia lo que era
Esto es el mayor aprendizaje que he recibido, porque junto con la incertidumbre he aprendido de la existencia de la espiritualidad, del orden divino y de la humildad del crecimiento.
He aprendido muchas cosas, ya no soy la misma, estoy renaciendo otra vez diferente, con otros conceptos y sentimientos.
Pero he dejado para la último una de las cosas que más me ha costado y que aún estoy experimentando.

8) El perdón es uno de los pilares fundamentales del crecimiento.
Este concepto es muy conocido y generalmente en el mundo de la espiritualidad lo repetimos constantemente, sin embargo en mi ha sido uno de los procesos más dolorosos, el perdón a mi misma.
Como seres espirituales, en realidad todos somos hermanos porque todos procedemos del mismo lugar y todos estamos hechos de la misma divinidad. Nos diferencia las vestiduras que asumimos de acuerdo a los procesos que recorremos en los diferentes momentos de la existencia. De cualquier manera esa vestimenta ese vehiculo que tomamos para determinada experiencia es única e irrepetible, este quiere decir que mi cuerpo físico, mis experiencias, emociones, sentimientos en esta vida es única; por eso es tan importante cuidar bien y proteger este vehiculo pues gracias a él vivimos experiencias insustuibles en el crecimiento.Nunca mas se volverá a repetir el mismo cuerpo, las mismas emociones y vivencias. Desde ese punto de vista hay una sola vida, esta; nunca más viviremos las mismas circunstancias.
O sea es muy cierto que hay una sola vida, pues ésta nunca más la volveremos a vivir, por más que también es verdad que somos inmortales desde el punto de vista espiritual somos eternos, seguimos viviendo permanentemente.
Desde todos los puntos de vista hay una gran verdad, todos somos hermanos, todos evolucionamos de la misma forma, pasamos por experiencia que nos permiten crecer en las grandes verdades divinas: el amor, el no juicio, la incertidumbre, la existencia del plan cósmico, las planificaciones individuales, colectivas y cósmicas.
Es en este punto que aparece el no juicio, no podemos juzgar a nuestros hermanos porque todos somos la misma cosa a nivel espiritual y porque para crecer tenemos que vivir todas las experiencias materiales que nos acerquen a las verdades cósmicas. Si no he vivido aún la experiencia de mi hermano la viviré, o sea vivimos diferentes momentos de la evolución pero con la certeza que siempre viviremos las mismas. Por eso no lo puedo juzgar pues si aun no he vivido lo que enjuicio en el otro ya lo experimentaré.
De ahí que también se produzca otro fenómeno que se entrelaza con este, el proceso de los otros muchas veces choca con el nuestro ya sea por inexperiencia, ignorancia o karma. Ahí es donde aparece el enjuiciamiento y la culpabilización a las circunstancias a los otros de lo que nos pasa.
Ahí también aparecen los peores sentimientos y emociones que entorpecen el crecimiento como la ira, el odio, el miedo, la culpa, la envidia, la subestimación, la culpabilización a los otros de lo que nos pasa, etc.
Aparecen así las primeras necesidades de perdón a los otros por las cosas que creemos que han generado. Proceso dificultoso este, pues implica soltar, comprender, desapegar el pasado, entender que las circunstancias y los escenarios externos nada tienen que ver con nuestro crecimiento, o en todo caso que cada una de ellas son lecciones de aprendizaje para nosotros. Ver estos episodios como maestros que nos enseñan, muchas veces personas que se comportan de una forma que desaprobamos hacia nosotros son verdaderos maestros que nos vienen a enseñar lecciones trascendentes para el camino de la espiritualidad y el entendimiento.
Es en este momento de expansión de la conciencia donde no tardamos en darnos cuenta que hay otro perdón que es el mas poderoso, el mas profundo y el que tiene mas dificultad,. Se trata del perdón a nosotros mismos. Perdón por haber enjuiciado, por haber sentido culpa, miedo y sobretodo perdón por lo que también nosotros hemos hecho.
Esto que seguramente todos sabemos es muy difícil y doloroso. Pues una cosa es el conocimiento y la razón y otro la vivencia y el sentimiento de perdonarse. Yo aun no lo he logrado ç, pero estoy en el proceso, hasta ahora me está costando pero aseguro que en la medida que camino en ello me siento cada vez mas humilde cada vez mas cerca de la sanación. Lograr amarme realmente, aceptarme y perdonarme es hoy mi gran camino hacia la evolución.
Estas son experiencias circulares y cada vez mas profundas, así me ha pasado, hoy vivo el proceso de perdón de toda mi existencia hasta ahora vivida, que extrema maravilla, que inmenso agradecimiento y sobretodo duele mucho mas el perdón ancestral que el que recordamos de esta vida. Los perdones de la existencia están también más profundos y olvidados pero el proceso de crecimiento no omite ninguna de las experiencias vividas y pendientes por mas antiguas y milenarias que estas sean.

Cuando logre esto estaré pronta para seguir transitando en la evolución, pues debo hacerlo sin el equipaje presente y antiguo, solo así estaré libre y podré volar junto a quien me espera para continua con otros capítulos nuevos y no materiales. Oh. Dios que bendecida me siento es en este momento, por eso lo quería compartir con Uds.


Sasha – Cristina Sanabia.

18 de abril de 2009



Libro "Mensaje E.T. a la Humanidad" escrito por el Dr. Alberto Lukinskas,
Sensitivo Juan C. Ramírez y Lic.Enf. Cristina Sanabia.
Los tres son los fundadores de "Misión Lumínica".